Ya he dicho en alguna entrada anterior que la moda no es solo un cambio sistemático y temporal de los trajes, si no el paso del hombre por la cultura. Hasta hace poco tiempo se ha creído que la moda copiaba al arte y que en el lado opuesto, el arte miraba a la moda. Pero desde que la moda ha dejado de ser un privilegio de unos pocos para convertirse en referente social, podemos considerarla una manifestación artística autónoma y respetable.
El debate sobre arte-moda vuelve a ser un tema de actualidad debido a una nueva aproximación de los sectores. No hay más que introducir en Google «arte y moda» para encontrar 862.000.000 entradas. Para que veáis el creciente interés, el artículo original para mi investigación en la Universidad de Extremadura fue escrito en 2012 y las entradas que recogía el buscador eran 133.000.000. En tan solo ocho años ha sufrido esa vertiginosa crecida.
Pero ahora mismo no nos referimos únicamente a acercar la parte estética del arte a la moda estampando las prendas (o mascarillas) con motivos artísticos, ahora hablamos del concepto de Art ampliado a la moda, de utilizar esta como vehículo o como nuevo soporte de comunicación. En este sentido, el fallecido diseñador David Delfín apuntaba: «La moda se ha relacionado con el arte de una manera muy superficial como cuando Yves Saint Laurent utilizó los cuadros de Piet Mondrian o Versace los de Andy Warhol, con la moda se puede transmitir cosas. A la moda no le sobra nada, no necesita del arte para dignificarse. Lo que me interesa de la moda es cómo la moda puede transformar a una persona y cómo una persona puede transformar una prenda. Ante la cuestión de si la moda puede considerarse como un arte, nos preguntamos: ¿ por qué acotar el arte? En todo caso lo libera». (1)

En YAM Design nos encanta este enfoque de David Delfín. De hecho, nuestra concepción de las prendas son como objetos artísticos, como ese soporte que hemos mencionado en el que expresarnos, comunicarnos como artistas y que la persona que las lleva puesta las interpreta y las utiliza como medio de expresión propio.
Seguiremos con este tema pero por esta semana lo dejamos aquí. Creo que lo dicho es suficiente para iniciarnos en el debate y comenzar a plantearnos qué es para cada uno de nosotros la moda y si la utilizamos como medio de expresión artística. Y en caso de que sí lo hagamos, que nos hagamos una pregunta aún más importante: ¿qué es lo que comunico?
(1) DELFÍN, D., «Arte y Moda», Anuario del El País. Muestra de David Delf´in. El cuerpo extraño, en Cacmalaga. Centro de Arte Contemporáneo de Málaga. 11 de junio al 29 de agosto de 2004. Pág 23-24.