La cueva de Boquique es uno de los lugares más conocidos por todos los placentinos, aunque muchos de ellos solo la conozcan de oída, a pesar de su cercanía y fácil acceso.
Se sitúa en el paraje La Guijosa, en el monte de Valcorchero. Si queremos llegar a ella hay varios caminos. Cuando subimos a realizar estas fotos lo hicimos siguiendo la carretera que sube a la ermita del Puerto que explicamos en el post anterior. A medio camino hay un desvío a la izquierda que debemos seguir hasta que un poste pequeñito de madera nos desvía a la derecha por un sendero. Pasamos los resto de la casa del tío Damián, un poco más adelante encontraremos una fuente y a 200 metros veremos la cueva.
El paisaje es precioso, como todo paisaje extremeño, pero una de las mejores partes de todo esto es la leyenda que hay detrás y para ello nos situamos en la primera mitad del siglo XIX. La cueva de Boquique sirvió de refugio a Mariano Ceferino del Pozo, un capitán carlista conocido con el nombre de Boquique. Este capitán contribuyó a poner orden frente a los bandoleros que campaban a sus anchas por estas tierras, los Muchachos de Santibáñez. Pero con el Trienio Constitucional, según el gran historiador Fernando Flores del Manzano, fallecido este mismo año al comienzo de la pandemia, Boquique se sumó a la causa realista y se echó al monte escondiéndose en la popular Cueva de Boquique durante casi un año hasta la recuperación de la ciudad para la causa absolutista. Pero tras el fallecimiento de Fernando VII, los carlistas vuelven al cobijo de la Cueva de Boquique hasta que son apresados en medio de la noche del 6 de marzo de 1834.
Pero la leyenda popular habla de que Boquique era un bandido temible que prefirió quitarse la vida colgándose de una cuerda a la entrada de la cueva antes de ser apresado por la justicia.
¿Con qué versión os quedáis vosotros?
Dejando a un lado la leyenda hay muchos más datos que podemos contar. La cueva es en realidad un abrigo granítico compuesto por un acceso principal y un corredor que lleva hasta otra entrada. Vicente Paredes Guillén, arquitecto municipal de Plasencia y gran coleccionista, la dio a conocer en 1873.
En sus alrededores se hallaron en su día numerosos restos prehistóricos y cerámica tan peculiar que adquirió ese mismo nombre. La cerámica de Boquique o de Punto en Raya es una obra de alfarería prehistórica encontradas en la Península Ibérica, en la Islas Baleares y en el algunos yacimientos de Europa Central. Se caracterizan por el dibujo superficial de punto y raya como técnica decorativa. Se asocia a la cultura de Cogotas I, un conjunto de comunidades asentadas en la meseta durante el Bronce final. Esta cerámica suele caracterizar los primeros yacimientos neolíticos de la zona centro-occidental de la Península Ibérica, tanto en el Alentejo como en Extremadura.
A la memoria de Fernando Flores del Manzano, por su labor de investigación y difusión, porque gracias a él conocemos mejor nuestras raíces.
La sudadera que aparece en las fotos es el modelo «Sé diferente» con cuello alto, una prenda con unidades limitadas.
Le presencia de los judíos en esta localidad está constatada desde 1189. Según el fuero…
La Sierra de Gata es uno de los lugares imprescindibles del norte de Extremadura. Aunque…
Monfragüe es uno de los quince parques nacionales que encontramos en España. Se encuentra en…
A 20 minutos de Plasencia encontramos Cáparra, una ciudad de origen vetón y municipium de…
Hace poco más de un mes salió a la venta una camiseta que llevaba gestando…
Hay muchos que piensan que así es, que el día en el que los enamorados…