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Un castillo con mucha historia en la Sierra de Gata

La Sierra de Gata es uno de los lugares imprescindibles del norte de Extremadura. Aunque hay mucho que visitar, hoy nos centraremos en una de las dos construcciones árabes más importantes que podemos visitar en la zona.

La más conocida es el castillo de Trevejo, situado en Trevejo, una pedanía de Villamiel. Podemos decir que su origen se remonta a antes del siglo XII. En su lugar se levantaba una fortaleza musulmana que sirvió como base para su construcción en el siglo XV. Fue construida en los alto de un cerro que lo hace visible a varios kilómetros de distancia.

Esa fortaleza original años después se convirtió en castillo. Fernando II arrebató el control de la zona a los musulmanes en 1166 y más tarde la fortaleza fue conquistada por Alfonso VII de León, rey de León llamado «el emperador», que se lo cedió a la Orden del Temple (la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón cuyos miembros son conocidos como caballeros templarios).

En 1184, tras intensas luchas de poder, pasó a manos de la Orden de San Juan de Jerusalén por mandato del monarca Fernando II de León. Dos años más tarde, decidió entregárselo a la Orden de Santiago. Con el paso del tiempo llegó a pertenecer también a la Orden de Alcántara. Finalmente pasó a formar parte del patrimonio de la familia Zúñiga.

Más adelante, el edificio tuvo una enorme importancia en los enfrentamientos con Portugal y Francia. Durante la invasión francesa de la península el castillo fue destruido por su valor estratégico, para evitar que en el mismo se refugiaran guerrilleros españoles.

La fortaleza original fue erigida de forma más primitiva en el siglo XII por los musulmanes, para más tarde, en el siglo XV, ser configurada como castillo. Fernando II arrebató el control de la zona a los musulmanes en 1166 y más tarde la fortaleza fue conquistada por Alfonso VII de León. El monarca cedió el control del castillo de Trevejo a la Orden del Temple y en 1184, tras intensas luchas de poder, pasa a manos de la Orden de San Juan de Jerusalén por orden de Fernando II de León.
Los turbulentos avatares de la historia hicieron que el castillo pasase por distintas manos, incluidas las de las órdenes de Santiago y de Alcántara, para finalmente pasar a formar parte del patrimonio de la familia Zúñiga.
Más adelante, el edificio tuvo una enorme importancia en los enfrentamientos con Portugal y Francia, siendo precisamente en el siglo XVIII durante la invasión francesa cuando el castillo fue destruido por su valor estratégico.

En cuanto a su estructura, el castillo se compone de dos recintos. «El interior cuenta con un patio de armas de pequeño tamaño que comunicaba con la torre del homenaje a través de un puente levadizo. El recinto exterior se encuentra mucho peor conservado, y era la zona que albergaba las caballerizas y las dependencias de trabajadores y habitantes del castillo. La peor calidad de los materiales constructivos es uno de los motivos de la desaparición de la muralla exterior, que estaba construida en piedra seca. En el área de la barbacana sólo se localizan las dependencias del cuerpo de guardia donde se hallaba la boca del aljibe que abastecía de agua al edificio». (1) Del subsuelo partía un largo pasadizo conocido como “Lapa de la Sierpe”.

En la actualidad siguen resistiendo el paso del tiempo su torre del homenaje y gran parte de la muralla aunque acercarse a la torre es bastante peligroso por los posibles desprendimientos que pueden suceder. Se conservan varias dependencias, entre ellas una curiosa letrina y las chimeneas. A los pies del castillo se encuentran una serie de tumbas antropomórficas de piedra en las que al parecer se enterró a algunos de los monjes guerreros que inicialmente fueron propietarios del castillo y la iglesia de San Juan Bautista.

Debemos suponer que el castillo sufrió un importante expolio, cuya piedra posiblemente fue utilizada para construcciones de los alrededores. Hoy, parte de su recinto se dedica al cementerio municipal.

Pero esta visita la finalicé con una duda, ¿cómo un edificio con tanta historia puede estar en este estado de abandono?

(1) Díaz, José Luis (26/09/207). Castillo de Trevejo. Arte en ruinas. https://arteenruinas.com/castillo-de-trevejo/

Publicado en Extremadura