Saltar al contenido →

El tetrapylum único en España

A 20 minutos de Plasencia encontramos Cáparra, una ciudad de origen vetón y municipium de Roma en época de Vespasiano (desde el 74 d. C.). De los restos que se conservan destaca un imponente arco tetrapylum, el único de sus características que se conserva en España.

Claudio Ptholomeo la cita como Kapasa y la situaba en la zona de Lusitania y que pertenecía a los pueblos vetones, lo que indica que probablemente se encontraba en la frontera difusa entre los dos pueblos. Durante la ocupación romana, la ciudad adquirió una gran importancia estratégica ya que constituía un punto de paso en las comunicaciones norte-sur, lo que luego se convertiría en la Vía de la Plata. Desde que adquirió la categoría de municipium, Cáparra entra en una etapa de crecimiento y desarrollo como ciudad, siguiendo la arquitectura propia de las ciudades romanas.

La ciudad estaba amurallada y disponía de tres puertas de acceso. La puerta sur, que llevaba al Foro Municipal a través del Cardo Maximus, y las puertas que comunicaban el Decumanos Maximus con la Vía de la Plata. Allí podemos ver los restos de la Puerta Sureste.

El Arco de Cáparra se sitúa justo en la confluencia del cardo y el decumanus, daba acceso al Foro de la ciudad. El arco tenía una altura de unos 13 metros. Se trata de un arco cuadriforme que se eleva sobre cuatro pilares que forman cuatro arcos de medio punto. Cada pilar se asienta sobre un basamento coronado por una cornisa. En los laterales que dan a la calzada romana aparecen pedestales en los que se situaban probablemente estatuas o efigies representativas de la época.  Fue costeado por uno de los ciudadanos más ricos de esta ciudad y se lo dedicó a sus padres, tal y como nos cuenta la inscripción que hay allí situada:

BOLOSEA(E) FIDI(O)
PELLI F. MA(CRI. F)
M. FIDIVS MACE(R EX)
TESTAMENTO F (C)

“Marco Fidio Macer, erigió este monumento, según testamento, en honor de Bolosea, hija de Pellio y de Fidio, hijo de Macer”.

Los tetrápilos tienen un simbolismo relacionado con Jano, dios de las puertas, de las intersecciones y de las cruces en general (estos romanos tienen dioses para todo). Como hemos dicho, tenemos la suerte de contar con el único ejemplar que existe en España. Fuera de nuestras fronteras, podemos encontrar el tetrápilo de Tébessa (Arabia), el de Alejadría en (Egipto), el de Jano en Roma (Italia), tres arcos en Jordania (dos en Gerasa y uno en Ayla), el de Anjar en Líbano y los de Afrodisias y Constantinopla en Turquía. En mi opinión, el nuestro tiene una belleza especial, no sé si porque me pueden las raíces…

El arco de Cáparra daba acceso al Foro Municipal, el edificio más importante de las ciudades romanas. Al final del Foro se situaban las termas públicas. En su interior se encontraba la basílica, un pórtico abierto que incluía un pequeño templete (aediculo tribunal) en el que se desarrollaban los juicios. En la parte derecha del Foro se encontraba la Curia. Y en la parte del fondo del edificio del Foro se encontraban tres templos cuyas puertas se situaban alineadas con las tres puertas de acceso al Foro.

Para llegar hasta este bonito sitio en el norte de Extremadura podemos hacerlo desde la A66 (Autovía de la Plata) a pocos kilómetros de Plasencia, tomando el desvío a Guijo de Granadilla – Oliva de Plasencia. O también por la salida de Villar de Plasencia, en dirección al Embalse de Gabriel y Galán. Está todo perfectamente señalizado.

La visita comienza en el Centro de Interpretación, donde recomiendo ver el vídeo de 8 minutos que muestra a la perfección cómo era la vida en esta ciudad. ¡Por cierto! La visita es totalmente gratuita y puede realizarse con cualquier tipo de calzado, aunque hay que caminar un poco por un camino de tierra muy bien acondicionado a pesar de estar en obras de mejora.

Publicado en Extremadura